domingo, 17 de febrero de 2013

14 de Febrero.

 Otro día volvió a forzar la maquina, no se daba cuenta de que las cosas no se arreglan a golpes. Estuvo esa tarde con un amigo, contándole todo lo que le preocupaba, incluso le dijo que ella ya no quería estar con el, que se estaba muriendo por dentro, que no sabia que hacer, su amigo solo supo decirle "son tonterías tuyas, ella te quiere".
 Una vez llego a casa, estuvo esperando esa conversación furtiva tanto tiempo, que eso le hizo volverlo a hacer, volvió a golpear como a un televisor cuando se ve mal, golpear de una forma que el en el fondo sabia que se le iba a devolver. Esos golpes, pero no solo los de ese momento, se unieron en uno solo, ese golpe dio directo al corazón. No solo el golpe creado en ese momento, por que al igual que en otras ocasiones el golpeaba la maquina, también se golpeaba a si mismo. El solo supo forzar la situación Ella falta de fuerza para decir lo que quería intentaba dar a comprender sin hacer daño, una vez más se sintió golpeada.
 Todo termino, el golpe fatal había arrancado todo, sus ojos se convirtieron en una herida abierta incapaz de coagular, sus extremidades en meros trozos helados de carne y su pecho en un lugar vacío.
 Ya en la cama intento convencerse de que todo se arreglaría pronto, pero todos sabemos que pensar las cosas de más nos hace cometer locuras. Un poco antes de las 6, sin dormir, pensó que todo había sido una tontería y que tenia fuerzas para ir a verla y convencerla de que todo se iba a solucionar, el quería demostrarle tantas cosas en tan poco tiempo sin darse cuenta de que lo que se forjo durante tanto tiempo no se puede solucionar con un arranque de fuerza, aunque fuera el más grande que jamas tuvo.
 Le dijo que quería verla, pero no le llego el mensaje, llamo a su teléfono, estaba apagado, monto en el coche y pensó que si tenia que tirar la puerta de su casa para recuperarla lo haría, si tenia que saltar de una montaña en llamas, sin paracaídas, desnudo, con una catana atravesando su pecho y los ojos tapados, el lo haría, haría tantas cosas.
 El largo viaje le hizo pensar veinte mil formas de afrontar la situación, pensó en empezar con un: "Acompáñame a hacer el viaje que jamas hicimos, déjame que te demuestre que soy la persona que te hará feliz durante el resto de tu vida". Una vez más se dejo llevar por el error de que su vació pecho actuara como aconteciera sin pensar. Estuvo la playa dando un paseo, el seguía muy motivado.
 Cuando llego el momento de estar con ella, lo primero que paso fue que las heridas que no conseguía cerrar se abrieran de una forma muchísimo más incontrolada.
 Ya en la conversación el pensó que no se podía ir con un "no" por respuesta, le dijo tantas cosas y a la vez tan pocas, expresó tantas emociones que se resumían en una, supongo que sin darse cuenta seguía golpeando, pero esta vez no lo hacia contra algo frágil, lo hacia contra un muro de algo tan fuerte que no me atrevo a comparar con nada.
 Cada segundo que pasaba se convertía aún más en el tipo de persona que el odiaba, se estaba convirtiendo en un puñado de vísceras pisoteadas, en un agujero de auto destrucción. No se quería rendir, seguía golpeando ese muro, lo seguía golpeando con el insignificante trozo de corazón que le quedaba.
 Cuando, ya hundido en la más que nunca absoluta miseria, se dio cuenta de que ella lo tenia todo muy claro, le dijo que la llevaría a casa de su amiga con la que había quedado, pensó que así podría alargar la que seria la ultima vez que estaría acompañado del único ángel que alcanzo a tocar . El trayecto en coche se hizo eterno, el llanto solo empeoraba la situación, tan eterno que la sensación de estar muerto en vida no se le pasaría ni en meses ni en años.
 Lo ultimo que salio de sus labios hacia ella fue un frágil "te quiero".

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